domingo, 11 de marzo de 2012

¿Cómo te animás cuando bailas a desafiar al tiempo?

¿Cómo te olvidás de lo que pasa si te estás moviendo?

¿Cómo te reís y me mentís?

¿Cómo te vas perdiendo?
¿Cómo despegás el suelo?

¿Cómo transitás el duelo?

No di más, y le di noches exóticas a mis ideas neuróticas para poder encontrarte.

No hay un consuelo para el duelo más que la resignación, es el dolor o el olvido y este vacío soy yo.

Y en nuestros actos más secretos nos detenemos a pensar, yo anduve algún tiempo muerto, me gusta resucitar.

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