Añoré la fuerza de tu abrazo, la sensación de no querer que acabará,
que el tiempo se detuviera, añoré tu respiración cerca, tu pecho contra el mío,
la emoción y la alegría desbordante.
Hoy te abrace y no fue lo mismo tus abrazos pertenecen ahora a alguien más.
Pero nunca dejaré de extrañarlos.
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