No se trata solo de tratar de ignorarte,
soy consciente de lo incomodo que resulta hablar sin verte a los ojos
pero la verdadera razón y la única de peso es que tengo miedo (una vez más)
de que mis ojos te digan cosas que decidí no hacerte saber,
que me traicionen, que te cuenten lo que sabes o sospechas.
Se que te hago mal y me hago mal a mi mismo;
no ha sido fácil aunque no pretendí que lo fuera...
A veces me invade un arrebato y tiemblo para hacer que se vaya
desearía hacerle caso, actuar como si no me importara pero no puedo
sencillamente no debo.
jueves, 22 de diciembre de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario