A ti que por despecho estas pensando con los pies,
A ti que me dejaste solo incluso cuando estabas en mi compañía.
A ti te estoy hablando a ti tan sordo y resignado,
A ti que duermes con tu orgullo y te dejas tocar con tu rencor barato,
A ti que te gusta ir de mártir repartiendo culpas que son solo tuyas,
A ti te estoy hablando a ti porque no hay nadie más que entienda lo que digo.
A ti que te falto el valor para pelear por ti.
A ti ya no te queda nada, y a mi me queda por lo menos,
Este síndrome incurable de quererte tanto.
A ti ya no te queda nada.
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