viernes, 9 de enero de 2009

No es su culpa ser tan irresistible, pero todo el daño que causa es irreversible. Cada veinte segundos la nombras, pero cuando se trata de mi ya no te importa si estoy muerta o sigo viva. Al lado de su silocona barata yo me quedo atras, es por eso que frente a tus ojos soy invisible pero tenes que saber que cada pequeña cosa cuenta. Objecion! Yo no quiero ser la excepcion, pero vuelvo a caer en tus brazos. No puede ser, tengo que irme.
Es tan
patético
neuròtico
satírico
sicótico.
Ahi voy planeando escapar
y me sale al reves.
Pero voy a intentarlo
una y otra vez...

No hay comentarios: